En Algorithmics hablamos mucho de aprender a programar, pero también de aprender a pensar. La historia de Gloria resume muy bien esa idea. Su camino empezó creando videojuegos en Roblox, pero pronto se transformó en algo mucho más amplio: lógica, creatividad, inteligencia artificial, comunicación científica, comunidad y una mirada ambiciosa hacia el futuro.
Este verano viajará a California para participar en la gran final de las Olimpiadas Internacionales de Lógica, donde se enfrentará a problemas complejos desarrollados por el Stanford Logic Group. Antes de ese viaje, hablamos con ella sobre lo que significa pasar de jugar con tecnología a comprender cómo funciona por dentro.
De jugar a crear: entender la lógica de un videojuego
Gloria, tu paso por Algorithmics estuvo marcado por el Curso de Diseño de Videojuegos en Roblox. Muchos padres piensan que los videojuegos son solo una distracción, pero tú aprendiste a crearlos desde cero. ¿Cómo te ayudó esa experiencia?
Estar detrás de una pantalla no es solamente jugar sin pensar. Para realmente crear un videojuego, tienes que pensar en cada detalle: la lógica del juego, los errores que puede haber, cómo tiene que ser la experiencia del jugador…
Esto me ayudó a entender todo el trabajo duro y esfuerzo que hay detrás de los videojuegos, y aprendí a resolver problemas y a ser más creativa.
La programación como gimnasio mental
En junio de 2026 viajas a California para la final de las Olimpiadas Internacionales de Lógica. ¿De qué manera crees que programar con bloques y código te ha preparado para un examen de nivel mundial?
Cuando programas, ya sea con bloques o con código, aprendes a analizar problemas y a buscar soluciones paso a paso. También te acostumbras a cometer errores y a corregirlos, algo muy importante en la lógica, pero también en la vida real.
“La programación me ha enseñado a no rendirme y a disfrutar los desafíos.”
Creo que toda esa práctica me ha preparado para enfrentarme a retos más complejos, porque he aprendido a pensar con paciencia, creatividad y estrategia.
El valor del Código Social
Has participado en iniciativas como la Olimpiada Informática Femenina y el programa Stem Talent Girl. ¿Qué significa para ti el Código Social dentro de la tecnología?
Para mí, el Código Social significa que cada vez que usas una herramienta tecnológica eres capaz de darte cuenta de que detrás de eso hay un equipo de personas trabajando juntas.
En iniciativas como la OIFem y Stem Talent Girl he conocido a muchas chicas con intereses y sueños parecidos a los míos. Además, siempre nos ayudamos entre nosotras si alguna tiene dudas, le falta inspiración o necesita apoyo.
Un mensaje para otras niñas interesadas en STEM
Serás la única chica de la delegación española en Stanford este verano. ¿Qué le dirías a otras niñas que sienten curiosidad por las disciplinas STEM pero quizá no se atreven a dar el paso?
Les diría que es normal que tengan miedo porque somos pocas. Solamente hace falta tener curiosidad y ganas de aprender para superarlo.
Nadie empieza siendo perfecto. Se va aprendiendo poco a poco. Además, si buscas bien, seguro que encuentras alguna comunidad de chicas dispuesta a apoyarte, como ha sido mi caso con Stem Talent Girl.
Tecnología, comunicación y confianza
Has ganado el Hackathón “STEM FOR GOOD” organizado por Google en Málaga, has participado en monólogos científicos y asistes a talleres de oratoria y debate. ¿Cómo te ha ayudado combinar tecnología con comunicación?
Combinar la tecnología con la comunicación me ha enseñado que no basta con tener un don, ser muy inteligente o saber mucho de algo. También es necesario tener la capacidad de enseñarlo, darle sentido y que la gente pueda comprender todo el esfuerzo que hay detrás.
Participar en el Hackathón me enseñó a trabajar bajo presión y a formar equipo con gente que no conocía. Con el monólogo científico siento que he conseguido soltarme mucho y disfrutar más hablando en público. Y gracias a los talleres de oratoria he ganado confianza en mí misma.
Mirar hacia Stanford, MIT y la inteligencia artificial
Visitar Stanford con 12 años ya es un logro enorme. Pero también tienes metas a largo plazo, como estudiar en universidades referentes en innovación. ¿Cómo imaginas tu futuro profesional?
Desde muy pequeña tengo claro que me gustaría estudiar en Estados Unidos, especialmente en universidades como MIT o Stanford. Me encantaría hacer un doble grado de Inteligencia Artificial y Dirección de Empresas.
Cuando termine la carrera, me gustaría trabajar unos años en una empresa tecnológica de renombre para adquirir experiencia. Después, cuando me vea preparada, quiero crear mi propia empresa.
Quiero que esté relacionada con la inteligencia artificial, pero también que tenga el propósito de ayudar a las personas de la mejor manera posible.
La historia de Gloria muestra que aprender tecnología no consiste únicamente en dominar herramientas. También implica desarrollar pensamiento lógico, creatividad, resiliencia, comunicación y confianza. En definitiva, aprender a construir el futuro con criterio.
¿Quieres descubrir qué ruta formativa encaja mejor con tu hijo?
Solicita información